Juan Carlos de España sale de manera bochornosa del país en el que reinó por casi cuatro décadas.

Un terrible momento vive la realeza española, debido al alejamiento, quizá permanente, de su referente, el monarca emérito.

Juan Carlos de España, quien reinó entre 1975 y 2014 dejó su patria para evitar daños mayores a su hijo Felipe VI y a la institución monárquica.

Lo investigan por irregularidades en sus negocios personales y poseer fondos en paraísos fiscales.

Además, corre el peligro de que le pidan explicar la transferencia de 64.8 millones de euros a su expareja, la empresaria alemana Corinna Larsen.

Pasión tóxica

Corinna, quien por un tiempo se ostentó como princesa, debido a que estuvo casada con un royal alemán, marcó los últimos años de Juan Carlos como rey.

Ella lo acompañaba cuando el rey se rompió la cadera durante un costosísimo safari en Bostuana.

El asunto se calmó hasta que él ofreció una disculpa pública por su comportamiento.

Y por ella estuvo a punto de divorciarse de la reina Sofía.

Por fortuna sus asesores lograron disuadirlo. Al mismo tiempo lo convencieron de abdicar.

Mancha permanente

Juan Carlos de España dejó el trono a su hijo Felipe el 19 de junio de 2014.

Para entonces mantenía cierta popularidad pero su reputación intachable ya tenía la mancha de un caso de corrupción:

El que implicó a su «yerno favorito», Iñaki Urdangarín, y a la esposa de este, la infanta Cristina.

Urdangarín terminó en la cárcel y la infanta perdió todos sus privilegios, comenzando por el título de duquesa de Palma de Mallorca.

Relativa tranquilidad

La familia real española en la primavera de 2018.

El exmonarca no tuvo problemas para ajustarse a su nueva vida y conducirse con total discreción.

Si bien , su vínculo con Corinna Larsen sobrevivió un tiempo, terminó por transformarse en «una entrañable amistad», de acuerdo con palabras de la empresaria.

Juan Carlos de España asistió a unos cuantos eventos en representación de su hijo y se dejó ver con la reina Sofía.

En 2019, luego de cumplir los 81 años, el ex jefe de Estado anunció su retiro de la vida pública, para llevar una «rutina más sosegada».

Terrible vendaval

EL sosiego del viejo rey no duró mucho.

En marzo, cuando se supo de la investigación judicial a sus negocios personales, perdió la asignación económica anual de casi 200,000 euros que le otorgaba la Corona.

Logró retener el título nobiliario de «monarca emérito» que le otorgó Felipe VI en 2014, pero no pudo impedir su salida del país que ama tanto.

Y es que existe el riesgo de que lo llamen a cuentas en Suiza, país que indaga su transferencia a Larsen.

Exilio y soledad

Ante la partida del monarca emérito, la Casa del Rey comunicó que la reina Sofía permanecerá en el Palacio de la Zarzuela y será cobijada por su hijo.

Juan Carlos de España se va solo y bajo total descrédito.

Su situación jurídica es tan delicada que su hijo el rey Felipe VI ni lo detuvo, ni parece dispuesto a mover un dedo para levantarlo de este penoso descenso.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP