La familia real jordana está reunida por el fin de año y tomó la decisión de posar de manera muy natural para desear felices fiestas.

El rey Abdalá II está sentado y a su alrededor sus cuatro hijos y la reina Rania, a quien toma sutilmente por la cintura. Deja reposar su otra mano, la izquierda, sobre la rodilla dejando a la vista un reloj de color negro.

El monarca viste camisa remangada blanca y pantalón negro. Los mismos colores que llevan la reina y los cuatro hijos de ambos:

Hussein, el heredero al trono de 25 años y todo un influencer con más de 2 millones de seguidores en Instagram.

Las bellas princesas Imán y Salma de 23 y 19 años respectivamente.

Y el benjamín de la Casa Real, príncipe Hashem todo un caballero a punto de cumplir sus 15.

Con este imagen que la reina Rania compartió en su cuenta de Instagram, la familia real jornada envió un mensaje: confirmar que su estilo de vida está lejos de la ostentación.

En la más reciente imagen llama la atención solamente la blusa de la monarca, con los puños de las mangas vueltos y solapas en lugar del clásico cuello de camisa.

La imagen contrasta en cierto modo con la que Abdalá II y Rania escogieron el año pasado para la felicitación por Año Nuevo.

Entonces la familia real jordana posó en un sofá situado delante de un gran ventanal derrochando estilo desde los pies hasta el peinado.

Nada de derroche

A principios de este año los royals hachemitas fueron acusados por distintos medios periodísticos de gastar con exceso.

Fue después de que el blog UFO No More publicó que el guardarropa de la bella reina consorte de los jordanos fue en 2017 el más caro de una lista de 11 reinas y princesas.

Rania habría superado casi 300,000 dólares al de la duquesa Catalina de Cambridge. No está de más recordar que la noticia enfureció a los críticos de la monarquía en un país con frágil estabilidad.

La Casa Real no pasó por alto el informe y envío de inmediato un comunicado aclarando que no había nada de derroche:

«Mucha de la ropa y accesorios que portan sus majestades y los príncipes son prestados u ofrecidos como regalo por las casas de moda o comprada a precios especiales de descuento”.

El documento dejó en claro que este tipo de acusaciones, reiteradas, se utilizan como «arma política».

Por Pedro C. Baca

Fotos @queenrania Twitter e Instagram