La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar del otro y saber lo que siente o, incluso, lo que quizá esté pensando. Con la excepción de los psicópatas, la mayoría de las personas somos capaces de mostrarla.

¿ Son las mujeres más empáticas que los hombres? La respuesta es sí, de acuerdo con los resultados de un estudio de la Universidad de
Harvard realizado con adolescentes publicado en la revista The Spanish Journal of Psychology.

¿ Cómo es una mujer empática?

1.- Son personas devotas y altamente sensibles

Pueden percibir los sentimientos del otro, anticipar sus necesidades y hasta llegar a saber lo que pasa dentro de ellas. Reciben mucha más información de los movimientos y comentarios comunes de las personas.

2.- Ser empática requiere poner atención a los demás

 Es un proceso inconsciente la mayor parte de tiempo. Además, implica ser consciente de que los demás pueden sentir y pensar de modos similares a los nuestros, pero también diferentes. Aunque una situación te haga enojar, eres capaz de percibir y hasta sentir la tristeza que genera en la persona de al lado, dicen los especialistas.

3.- Ser empática está relacionado con la compasión

También te permitirá sentir el dolor y su sufrimiento de otros hasta llegar a compadecerte y prestarles tu ayuda.


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¿Eres empática?

Si respondes que sí a la mayoría de estos puntos te puedes considerar dentro del grupo de mujeres empáticas.

  • Sientes el dolor de otros.
  • Sientes físicamente el estado emocional de los demás.
  • La primera impresión que una persona causa en ti suele ser muy cercana a la verdad.
  • Notas cuando alguien está mintiendo.
  • Eres hipersensible al ruido.
  • No soportas ver las noticias.
  • Las películas tristes te agobian.
  • Eres hipersensible a las luces.
  • Sientes náuseas o alguna dolencia física cuando ves alguna forma de violencia.
  • Estás demasiado consciente de los cambios en tu ambiente.
  • Te cuesta decir que “no” a otras personas.
  • Ayudas tanto a otros que terminas exhausta.
  • Parece que no puedes alejarte de una persona que necesita ayuda, aunque sea por tu propio bien.
  • Te sientes mareada o temblorosa junto a ciertas personas.
  • Estás más consciente del sufrimiento en el mundo que una persona promedio.
  • Tienes la profunda necesidad de hacer que el planeta sea un mejor lugar.
  • Constantemente atraes relaciones con personas que “necesitan reparación”.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu