Basta una cucharadita de aceite de sésamo, almendra, girasol o coco para este masaje que beneficia a todo el cuerpo y te salva de los peores efectos de la ansiedad.

1.- Empieza por el pie derecho. Hidrátalo friccionando la planta, el empeine y los dedos.

2.- Con el talón de las manos (la parte más cercana de la muñeca), masajea con fuerza el empeine mediante movimientos circulares, desde los dedos hasta el tobillo.

3.- Junta los dedos de las manos y masajea la zona del tobillo, la interior y la exterior.

4.- Para estimular la circulación, estira cada dedo del pie, ejerce una rotación y suéltalo.

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5.- Con la palma de la mano, empuja todos los dedos del pie hacia delante y hacia atrás.

6.- Masajea la planta de pie con los pulgares, alternando a intensidad, desde el talón hasta los dedos que estarán abiertos en abanico.

7.- Para estimular los tejidos y el funcionamiento de los órganos del cuerpo, masajea la planta del pie presionando fuertemente con el pulgar, trazando líneas horizontales y paralelas desde la base del dedo gordo hasta el talón.

8.- Termina masajeando toda la planta con tres movimientos de la mano diferentes. Repite el proceso en el pie izquierdo.

Concentrarnos en el ahora y en el aquí nos permite sentir todos los beneficios del masaje.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu