Las largas y estresantes jornadas laborales hacen que muchas veces, por más que lo intentemos, se convierta en toda una odisea poder llevar una rutina saludable. Sin embargo, existen pequeñas acciones que si las conviertes en parte de tu rutina diaria dentro de la oficina, verás que te darán excelentes resultados.

Evita tener comida chatarra en tu escritorio

Tener snacks de este tipo a la mano solo hará que se te antoje y no puedas resistirte a estar comiéndolas.  Si eres de aquellos que necesitan una pequeña botana a mitad de su día, te recomendamos que lleves productos saludables como nueces, almendras o frutas.

Lleva lunch desde casa

De esta forma te aseguras de consumir una dieta que se adapte a tus necesidades y que sea más nutritiva que lo que pudieras llegar a comprar en la calle.

Sustituye el café por el té

Sabemos que el café es delicioso y que en muchos de nosotros es casi una adicción, pero créenos, te sentirás mejor si lo sustituyes por un te verde o frutal. Te mantendrá hidratado y despierto.

Ten cerca un botellón de agua

Al tenerla cerca te asegurarás de tomar la cantidad necesaria que necesitas al día.

 

(Por Elizabeth Almazán)