Marimar Vega se define como una hija afortunada por haber tenido un padre como Gonzalo Vega, cuya memoria honra.

Los últimos tiempos han puesto algo nostálgica a la actriz capitalina de 36 años , quien ha dedicado esta cuarentena a meditar sobre su vida.

Asegura que uno de los recuerdos que más le vienen a la mente es el de su padre, el gran actor Gonzalo Vega, fallecido en 2016.

«Siempre llevé una buena relación con mi papá, con todas sus altas y bajas, pero en estos momentos de incertidumbre lo extraño más», comentó en videoentrevista con JDS.

Bello recuerdo

De lo presente que ha tenido a su progenitor, la bella dejó constancia en su cuenta de Instagram, en la que recién publicó una foto de su primera juventud en la que aparece don Gonzalo.

«Posiblemente ando muy sensible, pero lo cierto es que llevo varias noches soñado a mi papá, pero no quiero preocuparlo y le digo que descanse que todo está bien».

La actriz de La boda de Valentina comprende que este ha sido un periodo difícil para todos, no solo por el encierro, sino por las noticias fatales que vienen de todas partes.

«Es horroroso lo que ha pasado en Italia, España y Nueva York y no quiero que vivamos eso en México», dice la también hermana de Zuria Vega.

Flojita y cooperando

Por su parte, Marimar Vega se esfuerza por cumplir las recomendaciones de las autoridades sanitarias, tanto en higiene como en distanciamiento social.

«Es una situación difícil pero no pierdo la fe, pero yo ‘flojita y cooperando’ procuro alimentarme bien, y mantener mi rutina deportiva dentro de casa.

«Además, me nutro con música llena de energía, lecturas que me dejan algún aprendizaje y películas con tramas interesantes y personajes complejos que sueño con interpretar», señala.

Por Pedro C. Baca

Fotos PhotoAMC