Meghan Markle está retomando fácilmente la rutina que tuvo antes de su breve paso por la realeza británica.

La duquesa de Sussex está empeñada a dejar el pasado muy, muy atrás y volver a la vida de cualquier mujer casada, madre y profesionista exitosa de su edad.

Bueno, todo eso sumado a que tiene por compañero de vida a un príncipe que jamás podrá dejar de serlo.

Con el apoyo de su esposo, Harry de Sussex, y en la compañía de su hijito Archie Harrison, Meghan está retomando una actividad que le apasiona: la promoción de la equidad de género.

Ahora que vive en Los Ángeles, la mujer se da tiempo para alterar con otras importantes activistas en la materia.

Prueba de ello ha sido su reciente participación en un concurrido evento feminista al lado de Michelle Obama y Hillary Clinton.

Voz firme

Meghan Markle fue una de las invitadas estelares del Girl Up Leadership Summit.

Evento del que ya no informó la antigua página de Instagram que Meghan comparte de su marido. Lo que habla de la ruptura con la corona británica.

Girl Up Leadership 2020 fue un encuentro multitudinario en el que mujeres destacadas de todos los ámbitos profesionales animaron a las más jóvenes a levantar su voz.

Las instaron a convertirse en las líderes de un cambio que genere una sociedad más equitativa.

Bella imagen

La esposa de Harry de Sussex se presentó radiante, vestida de azul y con una melena muy larga.

En su discurso impecable, Meghan Markle reconoció el trabajo de quienes luchan sin descanso no para imponer la voz femenina, sino para que todas las voces sean escuchadas.

Aprovechó para pedirles con todo de voz enérgico que no se rindan y sigan presionando para que sus demandas sean atendidas.

En el evento también participaron con sendas ponencias la ex candidata presidencial estadounidense Hillary Clinton y la ex primera dama Michelle Obama.

Nueva vida

Quienes tuvieron acceso al evento, difundido por una plataforma web, no dejaron de observar que el programa presentó a la nuera de Carlos de Inglaterra como «Meghan Markle, la duquesa de Sussex».

De inmediato comenzaron las especulaciones sobre si la peculiar royal estará recuperando su nombre artístico, ya que su apellido de casada es Mountbatten-Windsor.

Lo cierto es que Meghan, sin importar el apellido que lleve, está demostrando, como años atrás lo hizo su suegra, la princesa Diana de Gales, que no requiere título de nobleza para brillar.

Por Pedro C. Baca

Fotos AFP y Girl Up Leadership Summit.