La pérdida repentina del cabello puede atribuirse a distintos factores que afectan su ciclo normal o que dañan lo folículos capilares.

Nuestro cabello tiene un ciclo de vida típico que puede durar entre dos y seis años.

La duración del ciclo depende de la edad, la patología y una gran variedad de factores nutricionales y hormonales. 

Este ciclo consta de cuatro fases: anágena o de crecimiento, catágena o transición, telógena o de reposo y, por último, exógena o de desprendimiento. 

La pérdida repentina del cabello en pequeñas o grandes cantidades resulta de su entrada temprana en la fase telógena.

Esto ocurre alrededor de tres meses después de un evento desencadenante. 

Así, a esta alteración en el ciclo del cabello se le conoce como «efluvio telógeno» y puede ser ocasionado por: 

  • Estrés .
  • Período posparto, debido al reequilibrio hormonal, por la disminución en los niveles de estrógeno.
  • Cambios estacionales
  • Exposición a la contaminación.
  • Deficiencia nutricional, por falta de hierro o zinc, por ejemplo .
  • Trastornos endocrinos como hipertiroidismo e hipotiroidismo.
  • Algún problema grave de la piel que afecta el cuero cabelludo.
  • Por algunos fármacos, principalmente debido a quimioterapéuticos, aunque se ha observado que también lo ocasionan antidepresivos, anticonvulsivos y betabloqueantes.

«El cuero cabelludo representa el 3% de la superficie total de la piel», afirma la Dra. Claudia Aquino, dermatóloga y vocera para Vichy México.

Por ello, invita a que visites la nueva plataforma de Dercos, Clínica del cabello y cuero cabelludo, en la que se ofrecerá información especializada y guía para el cuidado y soluciones de problemas capilares.

Por Eugenia García

Con info de Vichy

Foto Pixabay