Los perros son animales adorables, pero tener uno o varios en casa requiere mucho más que un gran corazón para atenderlos correctamente.

Una mascota llena de amor el hogar, pero también requiere de dueños informados, que le brinden atención, cariño, formación de hábitos, cuidados y tiempo.

La verdad es que no es una tarea fácil.

De ello nos advierte, Thais Matos, veterinaria de DogHero, la comunidad amante de perros más grande de Latinoamérica, quien expone 10 errores muy comunes en que incurren los dueños de las mascotas:

1.- No elegir al perro adecuado

Antes de adoptar perros hazte las siguientes preguntas: ¿Qué espacio tengo en casa?; ¿Tengo el hábito de salir a caminar?; ¿la zona donde vivo permite paseos largos o requiero de una mascota que no necesite tanto ejercicio?

Es importante que conozcas las necesidades del tipo de perro que te interesa, aspectos como: cuidados especiales, comportamiento, relacionamiento, entre otros.

Selecciona al cachorro que vaya mejor con tu estilo de vida y el lugar donde vives.

2.- Ser inconsistente

No confundas a tus perros, ya sea cuando los estás entrenando o en la convivencia diaria, no cambies las reglas o rutinas.

Un perro confundido asumirá que no tiene razones para seguir esa indicación.

Debes hablar con el resto de la familia también, por ejemplo, tus hijos no pueden dejar que salte en las camas si es que tú no lo permites, lleguen a acuerdos y sigan una misma línea.

3.- Saltarse el entrenamiento y socialización

Un perrito que no recibe un entrenamiento básico puede sufrir, ya que siempre se encontrará en situaciones que no entiende y además recibe regaños.

Es importante que este aprendizaje inicial enseñe lugares para hacer sus necesidades, zonas accesibles del hogar, comportamiento al pasear, convivencia con otros animales o cómo no ponerse en peligro.

Muchos dueños suelen retrasar o evitar la enseñanza de estas acciones básicas, pero debes entender que el amor por tu compañero no está peleado con las reglas.

4.- No ofrecer el ejercicio suficiente

La falta de ejercicio puede desencadenar en tu cachorro problemas de salud, conductas extremas como hiperactividad, o por otro lado de aburrimiento.

De acuerdo a cada raza es importante considerar sus necesidades de ejercicio.

Recuerda, un dueño responsable ejercita a su lomito conforme éste lo necesita, no de vez en cuando.

5.- Poca estimulación mental

Además del ejercicio, nuestros perros necesitan mantener su mente ocupada, al igual que en nosotros, el aburrimiento lleva al desastre.

La estimulación mental en los perros evita que terminen destruyendo cosas.

Participa con él en juegos de encontrar su juguete preferido, atrapar la pelota, o intenta cambiar de ambientes.

6.- Omitir el cepillado de los dientes de tu perro

Más del 80% de los perros mayores a 6 años presentan problemas periodontales. Eso ocurre porque muchas personas no incluyen el cepillado de dientes en la rutina de higiene de sus perros.

Lo ideal, es que este proceso se realice todos los días y es necesario tener la precaución de llevarlo a cabo con productos específicos para perros.

7.- No ir al veterinario

Es de lo más común que no vamos al doctor hasta que nos sentimos mal, esto lo replicamos para nuestras mascotas.

Ir al veterinario es parte fundamental de tener un perrito sano, previene enfermedades y permite que al momento de una emergencia tu perro ya tiene una relación positiva con su veterinario.

8.- No cumplir con el alimento y cantidad adecuada

La comida de perro atiende todas sus necesidades nutritivas.

Es importante visitar al veterinario previo a la compra de su alimento para conocer qué tipo de ingredientes debe contener, información que podrás corroborar en la etiqueta del producto, y la cantidad de alimento recomendado según su peso y edad.

9.- Darle comida de humano

Una práctica común es que los dueños de perros comparten su alimento con su mascota. Esto, además de ser uno de los factores que más contribuye con la obesidad en los canes, puede poner en riesgo su vida.

Por ejemplo, las uvas y los alimentos con chocolate son tóxicos o difíciles de digerir por los perros y pueden hacer que se ahoguen.

Incluso si tu animalito te pide de lo que estás comiendo, resiste. Es lo mejor para su salud.

10.- No estar preparado para lo peor

Un perro emocionado, asustado o sin disciplina puede ponerse en peligro.

Ya sea que salga corriendo y atraviese una calle transitada por autos; que se aleje tanto sin posibilidad de alcanzarlo, o que escape de casa.

Recuerda conocer a tu perro, ¿puede salir sin correa?, ¿se asusta o pone violento ante la presencia de otros perros?, ¿cuenta con una placa o chip de identificación?

Es mejor estar preparado para molestos imprevistos.

Tener un perro además de traer felicidad extra al hogar implica diversas responsabilidades, asegúrate de tener el tiempo disponible y estar preparada económicamente para ello.

Conoce la opinión de tus familiares al respecto, si tienes otra mascota evalúa cómo sería su comportamiento con un nuevo compañero.

No te arriesgues a tener perros tristes, recuerda que tienes que cuidarlos incluso antes de tenerlos.

Por Pedro C. Baca

Con Info y Fotos IComm