Se crió en palacios, entre reyes y princesas, tiene la educación y la fortuna de un caballero. Es Peter Phillips, el mayor de los 8 nietos de Isabel II, un integrante de la realeza británica que es plebeyo.

Todo se debe a una historia de amor, la de sus padres, la princesa Ana (la única mujer de los cuatro hijos de la monarca) y el capitán del ejército Mark Phillips. Ambos se enamoraron a través de su pasión por los deportes ecuestres y se casaron en 1973.

El capitán Phillips y la princesa Ana en su boda.

El capitán Phillips y la princesa Ana en su boda

Entonces el apuesto capitán, campeón olímpico en los Juegos Olímpicos de Múnich, rechazó el ofrecimiento de la soberana de otorgarle un ducado para que él pudiera heredarlo a sus hijos, ya que el linaje en la realeza británica se otorgaba entonces por vía paterna. Phillips temía que se pensara que se había casado por interés.

Con sus padres a la edad de 3 años.

Con sus padres a la edad de 3 años

Cuatro años después el matrimonio tuvo a su primer hijo, Peter Mark Andrew, quien se convirtió en el primer nieto legítimo de un monarca británico en haber nacido plebeyo, sin título de nobleza, en más de 500 años.

Esa peculiar característica no influyó en su crianza, sobre todo porque en aquellos años sus padres formaron un matrimonio tan feliz que en 1981 procrearon a su segundo bebé, Zara Anne Elizabeth, quien como su hermano no recibió ninguna distinción de la corona.

Con su hermana Zara y la princesa Ana

Con su hermana Zara y la princesa Ana

Lamentablemente el matrimonio de la princesa y el capitán se deterioró hasta terminar en 1992. Peter y su hermana se acostumbraron a vivir solos con su madre en alguno de los palacios de la familia real.

Su primo Guillermo lo ve como hermano mayor.

A pesar de la destrucción de su hogar, Peter fue un chico inteligente que se graduó como licenciado en Ciencias Deportivas. Su falta de título nobiliario no le impidió desarrollar un relación muy cercana con su primo, Guillermo de Gales, a quien apoyó cuando el príncipe perdió a su madre, Diana, en un accidente.

Con su esposa Autumn poco antes de su boda.

Con su esposa Autumn poco antes de su boda.

A diferencia de otros miembros de la realeza británica, Peter Phillips mantiene un bajo perfil, sin escándalos amorosos o problemas financieros. Por varios años fue ejecutivo de un corporativo financiero que le permitió conocer a la consultora canadiense Autumn Patricia Kelly, con quien se casó en 2008.

En el bautizo de su hija Savannah, con la reina y el duque de Edimburgo.

En el bautizo de su hija Savannah, con la reina y el duque de Edimburgo

En 2010 tuvieron a su primera hija, Savannah Anne Kathleen, y dos años después procrearon a Isla Elizabeth, las dos niñas son las primeras bisnietas de la reina y aunque no tienen título nobiliario figuran en los lugares 14 y 15 en la línea de sucesión al trono británico.

Con su padre el capitán Phillips

A pesar de que la decisión de su padre marcó su destino, Peter Phillips lleva excelente relación con el capitán, de quien heredó el gusto por el polo y las carreras de caballos, así como «el sentido del honor y la decencia», según sus propias palabras.

De su abuela, la reina, heredó el amor por los perros.

De su abuela, la reina, heredó el amor por los perros.

Centrado y discreto es el nieto favorito de la soberana británica quien le encomendó la organización del principal evento público para festejar su cumpleaños número 90, un picnic en los jardines del Palacio de Buckingham al que fueron convocados súbditos de distintos extractos sociales. Como siempre, Peter atendió puntualmente los deseos de su abuela y ella lo premió con caricias en la mejilla y una sonrisa.

(Por Pedro C. Baca)