Fue a las 05:26 de esta mañana, tiempo de Londres, cuando el primogénito de Harry y Meghan de Sussex vio la luz por primera vez. ¡Por fin! nació el bebé de la realeza que ha generado tantas expectativas en todo el mundo.

Fue un varoncito robusto si tomamos en cuenta que pesó 3.3 kilogramos de peso al nacer. Su padre fue quien confirmó a la prensa británica del feliz acontecimiento.

No se dieron a conocer detalles del lugar del alumbramiento, pero todo indica que fue en Frogmore Cottage, la residencia campestre en la que los duques viven desde hace unas semanas.

«Estoy absolutamente absolutamente emocionado, amo a mi bebé y me siento muy orgulloso de mi esposa», comentó el duque de Sussex, quien informó también que tanto el niño como su mamá se encuentran en perfectas condiciones.

El feliz papá comentó también que no han decidido cómo llamar al niño, así que se tomarán unos días para hacer tan importante elección. Se espera que el bebé lleve tres o cuatro nombres.

Privacidad y discreción

Los duques de Sussex se casaron en mayo pasado y en noviembre anunciaron que Meghan estaba embarazada.

Desde ese momento advirtieron amablemente que querían privacidad durante la llegada de su hijo y que lo anunciarían al mundo luego de festejarlo en familia.

Así ocurrió, el niño nació en la madrugada pero el comunicado oficial en redes sociales se hizo a las tres de la tarde, hora del Reino Unido, es decir, nueve de la mañana tiempo del centro de México.

Datos importantes

El bebé Sussex es el octavo bisnieto de Isabel II y el séptimo en la línea de sucesión al trono.

Al mismo tiempo es el primer miembro de la realeza en llevar sangre estadounidense y el primero de ascendencia afroamericana.

¿Y si es negro? Cabe la posibilidad, lo que representaría una sacudida histórica para la corte británica que no hace mucho despreciaba a sus integrantes pelirrojos.

Saldremos de dudas en unos cuantos días cuando Harry y Meghan de Sussex presenten al bebé en público.

Por Pedro C. Baca

Foto AFP