La confianza impacta en disintos aspectos, desde nuestra capacidad para aprender hasta en lo que podemos esperar de cada relación.

La confianza es el vínculo más importante entre las personas, tanto si consideramos a los miembros de una familia como a los amigos.

Es el motor de un equipo de trabajo, un elemento clave en una relación.

¿Por qué desconfiamos?

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El psicoterapeuta canadiense Nathaniel Branden ​explica en su libro Los 6 pilares de la autoestima, Editorial Paidos, que la pérdida de la confianza puede suceder por múltiples factores:

Entre muchos otros, por experiencias traumáticas vividas en la infancia o por recibir reiterados comentarios descalificadores de personas cercanas.

La confianza, dice el autor, es una cuestión de congruencia entre palabras y actos.

Una persona que dice la verdad, mantiene sus promesas, respeta los compromisos y actúa de acuerdo con los valores que profesa.

¿Qué promesas?

En primer lugar, las que nos hacemos a nosotros mismos. Faltar a nuestras promesas es una manera rápida y eficaz de socavar la confianza.

Al no honrar los compromisos que establecemos con nosotros mismos, empezamos a fallar en las promesas que hacemos a quienes nos rodean.

Para reforzar nuestra autoestima necesitamos recuperar el valor de nuestra propia palabra.

Recomienda Branden:

“Estemos atentos a las cosas que prometemos hacer, decir o cambiar. Prestemos atención a los compromisos que establecemos con los demás, por más pequeños que sean”.

Integridad y liberación

Un buen principio para ganar confianza es decir sólo la verdad. La mentira, salvo casos excepcionales, nos vuelve inseguros.

Por otra parte, la integridad es la coherencia entre pensar, decir y hacer.

La integridad es la congruencia entre palabras y actos. Por lo tanto es un pilar de lo mucho o poco que creemos en nosotros mismos y el prójimo.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

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