No se necesita ser adivino para visualizar que el nuevo año traerá para la realeza momentos de cambio, sin descontar uno que otro sobresalto, debido a los inevitables procesos de sucesión en el trono al que han llegado. La edad y/o el estado de salud de algunos monarcas aumentarán la incertidumbre. A continuación, algunos ejemplos:

Margarita II de Dinamarca

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A punto de cumplir 45 años en el trono (fue proclamada reina el 14 de enero de 1972), Margarita II cumple estupendamente con sus labores y dedica tiempo para pintar paisajes y escribir cuentos para niños, pero ha dicho que no quiere aferrarse a su trono.

De hecho, este sería un buen momento para abdicar, sobre todo si tomamos en cuenta el precedente impuesto en el pasado reciente por varios monarcas del norte europeo que dejaron su corona al rebasar los 75 años de edad.

¿Quién sucedería a Margarita II? La corona danesa recaería en el príncipe Federico, quien ya tiene su propio heredero, Cristian, el pequeño conde de Monpezat, su amado primogénito.

Harald V de Noruega

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Ha pasado un cuarto de siglo desde su coronación, luego de la muerte de su padre, Olaf V. Sin embargo, el actual rey de los noruego reitera que el tiempo se le ha hecho corto, seguramente porque no se ha resistido a los cambios, como aprobar el matrimonio de su heredero con una madre soltera.

Harald V está por cumplir 80 años y no le disgusta la idea de dedicarse a pescar salmones. Su salud es muy buena y su pueblo lo ama pero no quiere resistirse al relevo generacional, sobre todo en un país marcado por la modernidad y el avance tecnológico.

¿Qué pasará si abdica? El trono noruego ya tiene asegurada su continuidad por dos generaciones, primero con Haakon Magnus y, posteriormente, con Ingrid Alexandra.

Isabel II del Reino Unido

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La monarca con más edad y más tiempo en el trono de la monarquía más arriagada está por cumplir 91 años. Cierto, está lúcida y fuerte, a tal grado de que todavía monta a caballo, pero la vejez pesa.

¿Por qué no ha abdicado? «Por que es una profesional» aseguran sus asesores. La reina no olvida su juramento de dedicar todo su tiempo de vida a la corona, y siempre recuerda el ejemplo de su padre, Jorge VI, quien no dejó de cumplir con sus responsabilidades a pesar de los quebrantos en su salud.

¿Y si Isabel fallece? Su sucesión está asegurada por tres generaciones de varones, los príncipes Carlos, Guillermo y George.

Akihito de Japón

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Metódico, discreto y hasta un poco parco para expresar sus emociones, el emperador japonés sorprendió recientemente a sus súbditos cuando comentó en público el temor de que sus 83 años, sumados a sus achaques, le impidan «atender con dignidad» las tareas de Jefe de Estado.

El protocolo imperial japonés no contempla la abdicación, pero esta declaración fue interpretada como un llamado del monarca a las autoridades civiles a reformar la Constitución y permitirle ceder la corona a su primogénito, el príncipe Naruhito.

El emperador Akihito es amado y respetado por sus súbditos, pero siempre será recordado por haber rechazado la oportunidad de modernizar las estrictas normas que rigen a su Casa, las mismas que apartan del trono a las mujeres, un reprobable acto de discriminación en pleno siglo XXI.

(Por Pedro C. Baca)