Comienza a bajar la temperatura y debemos preparamos para evitar el molesto resfriado.

Nos acercamos a fin de año y, si el calentamiento global lo permite, viviremos días con mañanas muy frías y tardes con mucho sol .

Lo que implica bruscos cambios de clima que dan lugar al resfriado.

Este malestar consiste en una infección viral que afecta nariz, boca, garganta y laringe.

Su propagación y posible contagio puede producirse justo en el momento en el que una persona estornuda, tose o se suena la nariz.

En ese momento se liberan pequeñas partículas con virus que pueden propagarse fácilmente a través del aire, de objetos como juguetes o, sin ir más lejos, al tocar una cerradura de una puerta.

Por lo tanto, se convierte en una enfermedad leve, pero con un alto grado de contagio porque se transmite con facilidad.

Adicionalmente, con el descenso de la temperatura las defensas del sistema inmune también disminuyen. Por ello, puede ser más fácil que el virus contagie el organismo.

¿Cómo lidiamos con el resfriado?

Con los cuidados necesarios, la mayoría de las personas tiende a recuperarse en unos días.

En el caso de no atender el resfriado puede generar bronquitis o neumonía, según indica el Centro de Control y la Prevención de Enfermedades, de los Estados Unidos.

La institución advierte que las personas con un sistema inmune débil, pueden presentar asma.

Ante estos riesgos es importante que sigas las siguientes medidas para limitar el riesgo de contagiarte:

Acude al médico. No te automediques.
  1. Lava tus manos frecuentemente con agua y jabón.
  2. No toques tu cara.
  3. Mantente alejado de las personas con tos o que estornuden.
  4. Evita los espacios cerrados.
  5. Puedes salir a la calle, naturalmente, pero bien abrigado, ya que los cambios de temperatura pueden afectarte.
  6. Una dieta abundante en frutas y verduras ayuda al sistema inmune.
  7. No te automediques.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

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