Un estudio científico demostró que es posible reducir los alimentos dulces o grasos.  Te presentamos otros consejos.

Las galletas, los caramelos y los postres parecen irresistibles. Investigaciones científicas demostraron que si nos atenemos a una dieta saludable durante tres semanas, desaparecen los antojos de alimentos dulces o grasos.

Un estudio realizado en Bélgica observó que, cuando la gente rechazaba comidas tentadoras, la vez siguiente tenía más fuerza de voluntad. Aun así, siempre se puede sucumbir de nuevo. Combate esas comidas con las siguientes estrategias.

1.- Ocupa tu mente

Los antojos suelen ser pasajeros, sobre todo si te entretienes con otra actividad. Levántate y haz alguna tarea doméstica durante algunos minutos o escucha música. Para cuando haya acabado el play list, se te habrán pasado las ganas.

2.- No te mates de hambre

Una de las razones por las que empiezas a soñar con un pastel de chocolate es porque estás muy hambrienta. Así no hay dieta que dure. Uno de los secretos para seguir tu plan alimenticio es nunca llegar a extremos. Come una manzana a medio día entre la comida y la merienda. Come extra, mejorará tu humor.

3.- Quita la tentación

La mejor manera de no sucumbir es no tener a la mano ni los snacks ni la comida chatarra. Compra cada vez envases más pequeños de mermelada o jarabe de maíz y ponlos en lugares difíciles de alcanzar, como en la parte posterior de la alacena. Tendrás que sacar todo para poder tomarlos. Tal vez la pereza pueda más que la gula.

4.- Tiéntate una que otra vez

Si la vida sin chocolate te deprime, come un pedacito de tanto en tanto. Recuerda: lo que en verdad hace mal en cuanto a alimentación es el exceso.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

Fotos: Pixabay