Si estás buscando motivación, es porque ya la perdiste. Pero ese sentimiento de motivarte puede ser fugaz y poco confiable, hay que hacer ciertos ajustes duraderos.

Quizá te estés preguntando: ¿cómo diantres encuentro inspiración para empezar un nuevo proyecto en el 2020? Es una pregunta pertinente porque la motivación no cae del cielo, ni tampoco la creatividad.

Paradoja: ¡olvídate de la motivación!

¿Qué es lo que quieres lograr? ¿Ganar más dinero? ¿Tener un negocio? ¿Bajar de peso? ¿Viajar por el mundo?

El primer paso es tener una meta y el plan a seguir para obtenerla. Pero no es lo único…

Según los expertos en psicología, el error es creer que tener una meta te dará motivación para una actividad, y esperar que la misma te ofrezca la excusa perfecta para no hacer nada.

El consejo es escribir la meta y el plan en tu calendario. Al hacerlo sistemáticamente, al ir cumpliendo los pequeños pasos, encontrarás la forma de lograrlo.

Si tu problema es postergar algo que tienes que hacer y no hacerlo, los especialistas recomiendan:

1. Cuida el lenguaje con el que te refieres a ti misma

En lugar de palabras negativas, aprende a decirte: “Estoy aprendiendo a mejorar mi puntualidad”, o por ejemplo: “aún no me veo como quiero, pero estoy aprendiendo a comer mejor”.

2. Sé honesta sobre tus prioridades

Si tienes honestidad, reconoces que muchas de las cosas que postergas son porque, en primer lugar, no debiste aceptarlas, hay algo dentro de ti que no quiere hacerlas o tienes demasiadas cosas que hacer.

3. Da pasos de bebé

Un paso de bebé, sería, por ejemplo si eres estudiante: “Voy a escribir media hoja cada tercer día” o “cada fin de semana voy a escribir”; así habrías terminado la tesis en lugar de estar esperando tu “golpe de motivación”.

Otro ejemplo simple es fijarte la tarea de leer un libro. Tu «paso de bebé» será ponerte la meta de leer media hoja al día.

¿Entendiste el concepto? Pues ahora… ¡adelante!

Por Alejandrina Aguirre Arvizu