Los celos son de las emociones más comunes en las relaciones amorosas, y la envidia también se logra colar. Pero ambas, en ocasiones, pueden resultar peligrosas.

Nuestra cultura y la sociedad nos han enseñado que estos sentimientos son naturales porque así es el amor, “si no siente celos no te quiere”, suelen decirnos. Además es común que los celos se acompañen de envidia, aunque pocas veces lo podemos detectar.

La doctora en Psicología Lucy María Reídle Martínez, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, apuntó que tanto los celos como la envidia resultan «terribles» en una pareja, porque nos tensan, nos hacen daño físicamente, e incluso, el amor se vive con malos tratos y gritos.

Para la experta, los hombres tienden a ser más posesivos que las mujeres, pero ellas también viven esta emoción. Hay casos de mujeres obsesivas que sienten celos cuando el marido va al trabajo y piensan que eso puede llevar al término de su relación.

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En cambio, los hombres pueden sentir envidia cuando alguna otra persona tiene atenciones con su pareja, y lo disfrazan de celos, pero la verdad es que a ellos les gustaría vivir esa situación. Por ejemplo, en el aspecto profesional pueden sentir celos si la pareja tiene más éxito, cuando en realidad es envidia.

La experta de la UNAM, explicó que para diferenciar los celos de la envidia, el primero se da cuando un tercero tiene alguna atención con la pareja del otro, piensan que les roban algo. En cambio, en la segunda se envidian las pertenencias, cualidades, habilidades e incluso las facciones físicas.

Finalmente, la académica recomendó que si una persona siente en exceso estas emociones debe acudir con un terapeuta que lo ayude a resolver esa inconveniente situación.

Las señales de los celos

1.- La otra persona intenta controlar tu vida. Por ejemplo, cómo vistes, a quién frecuentas y qué dices.

2.- Te obliga a un acercamiento sexual que no deseas o que te incomoda.

3.- Con frecuencia te humilla, o te hace sentir que no vales nada.

4.- Te amenaza con hacerte daño si terminas la relación.

5.- Deforma la realidad para hacerte sentir que eres tú quien tiene la culpa de su comportamiento.

6.-Te exige que le informes siempre adónde vas.

7.- Manifiesta celos y se enfada constantemente cuando quieres pasar tiempo con tus amistades.

8.- Utiliza frases como: «Si me quisieras de verdad, harías…», que no son más que un chantaje emocional de alguien que sólo busca conseguir lo que desea.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu