Sofía de Suecia deja su palacio para capacitarse como ayudante sanitaria y atender distintas emergencias en hospitales privados de Estocolmo.

La esposa del príncipe Carlos Felipe se unió a las filas de los trabajadores del sector sanitario del país escandinavo que luchan contra el COVID-19.

Tuvo una una intensa capacitación de tres días y con mucho ánimo, confirmó la Casa Real.

Esta atractiva royal de origen plebeyo y 35 años de edad está casada desde 2015 con el único hijo varón del rey Carlos Gustavo. Con él tiene dos hijos.

Desde siempre ha mostrado interés por causas altruistas.

Y no lo ha dejado ni luego de que la Corona la excluyó de la obligación de llevar agenda oficial.

Desde el pasado viernes 17, Sofía se convirtió en ayudante sanitaria voluntaria en el hospital Sophiahemmet de Estocolmo.

Buena causa

«Como presidenta de honor de Sophiahemmet, quiere contribuir con su ayuda ante la crisis que atraviesa el reino», declaró a la AFP Margareta Thorgren, portavoz de la Casa Real.

La formación seguida por la princesa es la que se proporciona al personal de hostelería y restauración, cuya ayuda resulta estratégica en hospitales y geriátricos.

Suecia decidió no confinar a su población, y apeló a la responsabilidad individual de los habitantes para mantener una distancia social adecuada.

Al mismo tiempo los instó a observar estrictamente las reglas de higiene y aislamiento en caso de síntomas. Esta estrategia está recibiendo muchas críticas.

En la tercera semana de abril el país nórdico contaba con 15,322 casos confirmados de contaminación de COVID-19 y ha reportado 1,765 decesos.

Por Pedro C. Baca

Con info y fotos de AFP