Surgió una aplicación mexicana llamada MediQó que implementó casi enteramente el sistema de plataformas como Uber o Cabify: igual que en estos servicios de transporte privado, te das de alta en el sistema con tus datos y una tarjeta de débito donde se hacen los cargos por consultas; los doctores están conectados a la plataforma y guiados por geolocalización acuden cuando lo necesites, todos los días del año, 24 horas.

Van a tu domicilio y tú o ellos pueden ser penalizados o mal calificados por cancelación, mala atención o retrasos, lo cual deriva en cobros. Como en Uber, todo se hace a través de tu teléfono inteligente y el de los doctores., y como en esa plataforma, no se maneja dinero en efectivo ni propinas.

Pero mucho ojo, pues también hay tarifas dinámicas: te cobrarán más si pides una consulta a deshoras, en fines de semana o días festivos. A cambio –y esto no lo tienen los servicios de taxi privados– tú puedes acceder al directorio de los médicos y ver los datos generales del profesional, su foto, su especialidad, incluso en qué universidad cursó sus estudios, el costo de la consulta, cómo lo han calificado otros usuarios y el tiempo de llegada al domicilio. Si estás conforme, solicitas el servicio.

Los doctores, luego de identificarse, te valoran, te hacen un diagnóstico que forma tu historial clínico –lo cual es muy útil para posteriores consultas– y si consideran que estás muy mal incluso pueden pedir una ambulancia o una enfermera.

Tú los calificas con hasta cinco corazoncitos si el servicio fue muy bueno (un doctor con mala calificación puede ser penalizado o ser excluido de la plataforma), y también los especialistas te califican como paciente: si eres agresivo o grosero, la plataforma de MediQó lo sabrá y quizá no quieran atenderte en el futuro.

Las consultas son muy variadas. Incluso de cosas que no te imaginabas, como una cruda si te pasaste de drinks la noche anterior. Tienen dos servicios, dependiendo de qué tan mal estés: uno se llama “Resaca Reset”, para crudas moderadas; en esa modalidad te aplican una mezcla intravenosa de suero y shot multivitamínico (costo, entre 2,000 y 2,500 pesos). Pero si estás muy pero muy dañado puedes pedir el paquete “Revival”, que además de lo anterior te proporcionan un Painkillers Cocktail (un coctel mata-dolores, que tiene ketorolaco y ranitidina, cuyo costo es de hasta 3,500 pesos).

Así que ya lo sabes. Pare de sufrir.

 

(Por JR)