No me digas que todos tus días son maravillosos. Puede que muchos lo sean, pero seamos francas: hay unos en los cuales desearíamos no habernos levantado. Para esos días malos, hay remedios.

Son esas pequeñas pausas que le robamos a las circunstancias, ya sea para comer o incluso por la mañana, cuando sabemos que enfrentaremos ciertas presiones. De hecho, cualquier momento es bueno para probar estos trucos y disfrutar más plenamente el momemnto. ¡Inténtalo y verás!


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1.- Escribir en un diario para dar gracias. Mantener un diario de gratitud permite recordar los momentos en que te sentiste afortunada y agradecida, algo que al final o durante la jornada ayuda a vivir mejor.

2.- Practicar deporte. Seas o no aficionada, el deporte es una buena válvula de escape. Una forma de desahogarse, de pensar en otra cosa.


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3.- Sumergirse en un buen libro. Cuando te adentras en la lectura aprovechas la oportunidad para evadirte, para centrar tu atención en una historia diferente a la tuya.

4.- Haz alguna buena obra. Enciende todos los días pequeñas chispas de bondad: dar las gracias a una vendedora mirándola con una sonrisa y con atención, o ayudando a una persona discapacitada a subirse al autobús te dará un empujón anímico. Anímate y verás el efecto.


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5.- Escucha canciones favoritas o placenteras. La música tiene el don de transportarnos a otra parte. En el coche, en el transporte público, con los auriculares o en casa, elige canciones que sean entretenidas (evita caer en la melancolía de la música suave, esa la dejamos para otros días).


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Por Alejandrina Aguirre Arvizu